Para celebrar siete años de transformación, nos encontramos una vez más en el Zócalo con el pueblo de México. Agradezco su apoyo en lo más profundo del corazón; no estamos solos. Somos mexicanas y mexicanos que convocamos a consolidar el renacimiento de nuestro país.
Avivamos más la llama de la esperanza. Ánimo, México es ejemplo ante el mundo y seguimos haciendo historia. ¡Viva la transformación!