Cuba coquetea con el capitalismo y autoriza más trabajos por cuenta propia

LA HABANA, CUBA. — Cuba anunció el 6 de enero un substancial aumento de la actividad privada en diversos sectores lo que implica una reforma mayor en este país socialista en el que el Estado y sus empresas dominan la economía. Aquí, una panadería de La Habana, el 26 de enero.

 

 

Cuba dio en febrero un paso importante hacia la apertura de la actividad privada. La lista de sectores autorizados al cuentapropismo se amplía a una en la que solo quedan prohibidos algunos renglones como el trabajo privado en la cultura, la prensa y las comunicaciones. Reportaje en La Habana.

 

El 6 de enero, el gobierno cubano anunció un paso importante relacionado al trabajador privado ampliando la lista de 127 actividades autorizadas para ejercer el trabajo por cuenta propia. En la nueva lista oficial solo quedan prohibidos algunos sectores económicos y sociales.

 

Es una decisión que no deja de ser polémica, como advierte a RFI el joven ingeniero Alejandro Cardoso: “Estoy de acuerdo porque elimina un poco la burocracia, por otra parte no estoy de acuerdo con el tema de la prohibición de algunas licencias como la libre expresión del Periodismo, entre otras.”

 

 

El periodismo y el arte independiente, el derecho, la arquitectura, la educación, la medicina y la venta al por mayor son algunas de las 124 actividades que el gobierno cubano ilegaliza con esta nueva disposición. Sin embargo, ¿podría ser esta una oportunidadde desarrollo para el sector de los autónomos, que representa casi el 13% de la economía nacional?

 

Sobre el modelo de trabajo por cuenta propia, el economista cubano Pedro Monreal señaló en su cuenta de Twitter que este parece ser “un esquema de emprendimiento por subsistencia dirigido a generar ingresos diarios para vivir, sin visión de crecimiento y que tiende a no generar mucho valor agregado ni excedentes”.

 

 

Otros comerciantes de La Habana tienen su opinión formada, como Katia Gómez que asegura que “cuando uno empieza el negocio, quiere crecer más, pero estamos tan limitados que no puedes crear una microempresa, desarrollarte o asociarte a otros sectores”.

 

Anet Hernández, por su parte, tiene una dulcería en la capital y paga una licencia por ella “pero es difícil -afirma- porque puedes vender aquí en tu barrio, en tu zona, pero no a nivel de país. Quiero vender a una empresa por cantidades al por mayor y no puedo porque no tienes el acceso a los productos, a las materias primas. Como persona natural no tienes acceso a ellas. Tienes que mediar por otra empresa pero a la hora de vender, no puedes montar un restaurante o una dulcería como lo hace el Estado. No es igual. Una vez que la dulcería es de un particular no tiene la misma posibilidad de crecer.”

 

 

Pese a que las autoridades cubanas anunciaron desde el pasado año una campaña para el ordenamiento de la economía nacional, aún no autorizan la creación de pequeñas y medianas empresas privadas. Esta reticencia es en opinión de los economistas, el principal freno a la implementación de un modelo económico cubano más descentralizado con el cual Cuba está coqueteando desde 1991, cuando tras el derrumbe del campo socialista el país entró en un Periodo Especial, como se le llamó a una de las más grandes crisis económicas que vivió la isla.

 

(Publicada el 15/02/2021)

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